La organización del trabajo a turnos afecta a cerca de una cuarta parte de la población activa en España, con una prevalencia que continúa en aumento debido a la necesidad de garantizar servicios continuos en sectores como la sanidad, el transporte, la seguridad o la industria. Sin embargo, este modelo laboral se asocia a importantes alteraciones del sueño y a consecuencias relevantes sobre la salud y el bienestar de los trabajadores.
Con el objetivo de abordar esta problemática, la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT) y la Alianza por el Sueño han presentado el documento “La turnicidad y el cuidado del sueño: un reto común entre salud pública y salud laboral”, una guía que analiza el impacto de los horarios rotatorios y plantea recomendaciones tanto para empresas como para trabajadores.
Impacto en la salud física, mental y social
Según recoge el documento, la alteración del sueño asociada al trabajo a turnos no se limita al cansancio, sino que puede tener efectos más amplios sobre la salud. Entre ellos, se incluyen un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y una mayor incidencia de trastornos como ansiedad, depresión, estrés o síndrome de desgaste profesional.
Además, los expertos advierten de un incremento del riesgo de accidentes laborales durante el turno nocturno, así como de dificultades para la adaptación de los ritmos biológicos, lo que contribuye a la somnolencia diurna, la fatiga y la disminución del rendimiento.
La conciliación también se ve comprometida, ya que los horarios desajustados respecto a la vida familiar y social reducen el tiempo de convivencia y pueden afectar a las relaciones personales.
El presidente de la AEEMT y miembro de la Alianza por el Sueño, el Dr. Juan Carlos Rueda, subraya la necesidad de abordar este fenómeno desde múltiples ámbitos:
“El trabajo a turnos se ha convertido en una realidad creciente e inevitable que exige respuestas urgentes desde las políticas públicas, la prevención de riesgos laborales y la cultura organizativa.
Por su parte, la Dra. Carmen Bellido, especialista en prevención de riesgos laborales y coordinadora del grupo de Economía y Empresa de la Alianza por el Sueño, destaca el impacto del desajuste circadiano:
“El sueño es una de las facetas más perjudicadas de los trabajadores a turnos y ello influye en la energía, el estado de ánimo, la concentración e incluso la vida familiar y social”.
Recomendaciones para empresas y trabajadores
La guía plantea medidas dirigidas a mejorar la adaptación a los horarios rotatorios. Entre ellas, destacan la planificación más personalizada de los turnos, la reducción de turnos nocturnos consecutivos, la mejora de los espacios de descanso y la puesta en marcha de programas de formación en higiene del sueño.
A nivel individual, se recomienda mantener horarios de sueño lo más regulares posible, evitar el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir, cuidar la alimentación y acudir a profesionales sanitarios en caso de dificultades persistentes para conciliar o mantener el sueño.
Un problema creciente en la salud pública
Los especialistas coinciden en que el trabajo a turnos representa un reto relevante para la salud laboral en España, donde una parte significativa de la población presenta sueño no reparador y millones de personas padecen trastornos del sueño, muchos de ellos sin diagnosticar.
En este contexto, los expertos insisten en que mejorar la organización del tiempo de trabajo y promover hábitos de descanso saludables será clave para reducir el impacto de la turnicidad en la salud, la seguridad y la calidad de vida de los trabajadores.
