La transición entre el hospital y Atención Primaria sigue siendo uno de los momentos más críticos en el seguimiento de los pacientes que han sufrido un síndrome coronario agudo. Con el objetivo de mejorar la continuidad asistencial y reducir el riesgo de nuevos eventos cardiovasculares, la compañía farmacéutica Daiichi Sankyo, con el aval de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) y de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), ha puesto en marcha EVA Bridge, una iniciativa nacional que propone un nuevo modelo de coordinación asistencial para pacientes con Enfermedad Vascular Aterosclerótica (EVA) tras un infarto.
El proyecto plantea un flujo asistencial estructurado que conecta de forma más estrecha a los servicios de Cardiología hospitalarios con Atención Primaria, Enfermería, Rehabilitación Cardiaca, Nutrición y otros profesionales implicados en el proceso asistencial. El objetivo es facilitar la identificación, el seguimiento y el manejo integral de estos pacientes, reforzando además la adherencia a los tratamientos y contribuyendo a reducir potenciales reingresos y complicaciones.
Ocho hospitales españoles han desarrollado EVA Bridge
EVA Bridge ha sido desarrollado y consensuado con ocho hospitales españoles: el Hospital Universitario de Bellvitge, coordinador del programa, el Hospital Universitario de Cruces, el Hospital Universitario de Son Llàtzer, el Hospital Universitario de La Candelaria, el Hospital General de Valencia, el Hospital de Ferrol, el Hospital Costa del Sol y el Hospital Universitario de Fuenlabrada. La iniciativa busca consolidar una práctica asistencial basada en la colaboración entre niveles asistenciales, la estandarización de procesos y la evaluación continua de resultados.
El programa incorpora además herramientas digitales y soluciones de apoyo a la decisión clínica para facilitar la comunicación entre profesionales y el seguimiento de los pacientes. Asimismo, pone el foco en la educación sanitaria y el empoderamiento del paciente, con el fin de favorecer una participación más activa en el cuidado de su salud y mejorar la experiencia asistencial.
La iniciativa surge en un contexto en el que las enfermedades cardiovasculares continúan siendo una de las principales causas de morbimortalidad en España. Además, el colesterol LDL se identifica como uno de los principales factores causales de la enfermedad vascular aterosclerótica. Sin embargo, el 73% de los pacientes con riesgo cardiovascular elevado no alcanza los objetivos de colesterol LDL recomendados por las guías europeas de práctica clínica.
El 67,7% de las personas que han sufrido un infarto abandona la medicación durante el primer año
Para abordar esta situación, EVA Bridge propone un itinerario asistencial estructurado de entre 12 y 15 meses de duración. El modelo comienza durante la hospitalización y preparación al alta, continúa con un seguimiento intensivo en los primeros 15 días tras la salida del hospital y se prolonga con controles periódicos y personalizados durante los meses posteriores. A partir del primer año postinfarto, el paciente pasa a una fase de continuidad de cuidados crónicos con el apoyo de Atención Primaria y otros profesionales sanitarios.
Uno de los aspectos clave del proyecto es el refuerzo de la adherencia terapéutica. Según los datos recogidos por la iniciativa, el 67,7% de las personas que han sufrido un infarto abandona la medicación durante el primer año, un desafío que EVA Bridge busca abordar mediante un seguimiento más estrecho y coordinado entre los distintos niveles asistenciales.
Según sus impulsores, el proyecto aspira a convertirse en un modelo de referencia para la gestión del paciente cardiovascular, promoviendo una atención más coordinada, homogénea y centrada en las necesidades de las personas que han sufrido un evento coronario agudo.
