El manejo basado en objetivos se asocia a un mejor control de la hipertensión arterial pulmonar

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Investigación
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El abordaje de la hipertensión arterial pulmonar (HAP) está experimentando un cambio relevante en España, impulsado por un enfoque terapéutico basado en objetivos que busca mejorar el pronóstico de los pacientes. Este modelo, centrado en alcanzar un perfil de riesgo bajo, se ha consolidado como una de las principales estrategias en el manejo de una enfermedad poco frecuente, progresiva y potencialmente mortal.

En este contexto, la jornada ‘Time to experience’, organizada por Johnson & Johnson, ha reunido en Madrid a especialistas en Cardiología, Neumología y Medicina Interna para analizar los avances en el tratamiento de esta patología. Durante el encuentro, los expertos han destacado la importancia de iniciar terapias de forma temprana y de emplear combinaciones de tratamientos para optimizar los resultados clínicos en pacientes con comorbilidades.

Uno de los principales cambios en el abordaje de la HAP es la adopción de estrategias terapéuticas más proactivas. Tal y como ha señalado la Dra. María Lázaro, cardióloga del Hospital General Universitario de Toledo, el enfoque actual se centra en adaptar el tratamiento al perfil de riesgo del paciente con el objetivo de mejorar tanto su calidad como su esperanza de vida.

Combinaciones terapéuticas y tratamiento temprano

Los especialistas han puesto el foco en el uso de combinaciones terapéuticas, especialmente en pacientes con comorbilidades, con el fin de mantenerlos en un perfil de riesgo bajo. Este planteamiento contrasta con estrategias previas, en las que el tratamiento se intensificaba únicamente cuando el paciente mostraba un deterioro clínico.

En la práctica clínica, la mayoría de los pacientes reciben una doble terapia oral basada en la vía del óxido nítrico y la de la endotelina. Además, el desarrollo de formulaciones combinadas ha permitido mejorar la adherencia al tratamiento y reducir la percepción de gravedad de la enfermedad entre los pacientes.

En aquellos casos en los que el paciente se mantiene en un riesgo intermedio-bajo, los especialistas valoran la incorporación de una tercera línea terapéutica, como los agonistas de los receptores IP de la prostaciclina. Este enfoque escalonado permite adaptar el tratamiento a la evolución clínica de cada paciente, teniendo en cuenta el carácter progresivo de la enfermedad.

Nuevos perfiles de pacientes con comorbilidades

Otro de los aspectos abordados durante la jornada ha sido el cambio en el perfil epidemiológico de la HAP. Tradicionalmente asociada a mujeres jóvenes sin comorbilidades, la enfermedad presenta ahora una mayor heterogeneidad, con un incremento de casos en pacientes de mayor edad y con patologías asociadas.

Los expertos han identificado tres grandes grupos de pacientes. El primero corresponde al perfil clásico de paciente joven sin comorbilidades. El segundo, denominado fenotipo cardiovascular, incluye a pacientes con factores de riesgo como hipertensión, diabetes o enfermedad coronaria. Por último, el fenotipo cardiopulmonar se caracteriza por pacientes de mayor edad, habitualmente con antecedentes de tabaquismo y alteraciones respiratorias.

Este cambio obliga a personalizar el tratamiento y a realizar un seguimiento más estrecho de la evolución de los pacientes, especialmente en aquellos con comorbilidades, cuya respuesta terapéutica puede ser diferente.

Durante el encuentro, los especialistas han coincidido en la necesidad de adelantar el inicio del tratamiento para mejorar los resultados clínicos. La evidencia disponible muestra que las terapias son más eficaces en fases iniciales de la enfermedad, lo que refuerza la importancia del diagnóstico precoz y de la intervención temprana.

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