La caída de pelo durante el otoño es una de las consultas más frecuentes en dermatología. Cada año, al terminar el verano, muchas personas notan que el cepillo se llena más de lo habitual o que la ducha deja un rastro mayor de cabellos. Esta situación genera inquietud, pero en la mayoría de casos responde a un fenómeno estacional completamente normal. En este artículo exploramos por qué se cae el pelo en otoño, cuáles son las causas más habituales y qué tratamientos existen para poner revertir este problema.
¿La caída de cabello en otoño es normal?
Sí. La caída de cabello durante el otoño es habitual y afecta a hombres y mujeres por igual. El ciclo capilar está compuesto por tres fases —crecimiento, transición y caída— y se renueva de forma continua. Sin embargo, diversos estudios han observado que existe un incremento fisiológico de la fase de caída (telógena) durante los meses de septiembre, octubre y noviembre.
Esto significa que, aunque se pierdan más cabellos, muchos de ellos ya habían completado su ciclo y serán reemplazados por nuevos folículos activos. Por ello, en la mayoría de los casos no se trata de una alopecia permanente, sino de un proceso temporal.
Causas más frecuentes
1. Exposición solar acumulada en verano
Durante los meses de verano, el cabello está más expuesto al sol, al cloro y a la sal del mar. Estos agentes pueden debilitar la fibra capilar y acelerar su caída semanas después. La radiación UV, en particular, altera el folículo piloso y puede provocar que el pelo entre antes en fase telógena.
2. Estrés postvacacional
El estrés es uno de los desencadenantes más conocidos de la caída de cabello. Tras el verano, el retorno a las rutinas, el trabajo o los cambios de ritmo pueden generar un efecto inflamatorio interno que afecta a los folículos pilosos. Esto puede derivar en un efluvio telógeno, un tipo de caída difusa y repentina.
3. Cambios hormonales y biológicos
El ciclo del cabello está influido por hormonas como la melatonina o los estrógenos. Con la llegada del otoño, el cuerpo experimenta variaciones hormonales asociadas a la menor exposición a la luz, lo que puede favorecer una caída más intensa durante unas semanas.
4. Déficit nutricional tras el verano
Una alimentación irregular durante las vacaciones, el consumo de alcohol o la falta de nutrientes esenciales —como hierro, zinc, vitaminas del grupo B o proteínas— puede traducirse en un cabello más frágil y con mayor predisposición a la caída.
¿Cuándo debemos preocuparnos?
La caída estacional es temporal y suele durar entre 6 y 12 semanas. Sin embargo, se recomienda consultar a un especialista cuando:
- La caída es muy abundante o repentina.
- Se observan claros, pérdida de densidad o zonas despobladas.
- Hay antecedentes familiares de alopecia.
- Existen síntomas como picor, descamación o inflamación del cuero cabelludo.
En esos casos, podría tratarse de otro tipo de alopecia que requiere diagnóstico médico.
¿Qué tratamientos ayudan a frenar la caída de pelo en otoño?
Aunque la caída otoñal sea un proceso natural, existen medidas que pueden reducirla y fortalecer el cabello:
1. Cuidados capilares específicos
- Usar champús suaves que respeten el cuero cabelludo.
- Evitar el exceso de calor (planchas, secadores).
- Aplicar mascarillas nutritivas para reparar la fibra.
2. Suplementación
Los complementos alimenticios con biotina, hierro, zinc, selenio o vitaminas del grupo B pueden fortalecer el folículo piloso, especialmente en personas con déficits nutricionales.
3. Hábitos saludables
Dormir bien, mantener una alimentación equilibrada y reducir el estrés ayuda a regular el ciclo capilar y evitar que la caída se prolongue.
La caída del cabello en otoño es un fenómeno estacional común y, en la mayoría de los casos, reversible. Entender por qué se cae el pelo en esta época y cómo cuidarlo permite afrontar el proceso con tranquilidad y aplicar las medidas necesarias para mantener un cabello sano y fuerte durante todo el año.
