La contaminación del aire afecta a la formación de órganos en el útero

Un estudio realizado en ratas constata que la exposición materna a partículas ultrafinas altera la supervivencia y el crecimiento embrionario y acorta la duración de la gestación

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Un equipo de científicos liderado por la Texas A&M University en EE UU ha identificado, a partir de un estudio realizado en ratas, que la exposición prenatal a la contaminación –en concreto, a las partículas finas del aire (PM2,5)- puede tener serios efectos adversos.

En concreto, el estudio, publicado en la revista PNAS, revela que esta exposición puede provocar complicaciones en el embarazo o tener efectos metabólicos en las crías.

“La exposición materna a partículas ultrafinas que consisten en sulfato de amonio altera la supervivencia y el crecimiento embrionario y fetal y acorta la duración de la gestación en ratas embarazadas”, señala a Sinc Renyi Zhang, autor principal del trabajo e investigador en el departamento de Ciencia Atmosférica de la universidad estadounidense. 

Problemas metabólicos en las crías 

Durante el trabajo, la exposición de ratas embarazadas a altos niveles de aerosoles de sulfato de amonio ultrafino y la monitorización del desarrollo de sus crías reveló los efectos adversos que la polución puede tener sobre la formación de los órganos.  

Al acortar la duración del embarazo, la contaminación del aire provoca un menor peso corporal en ciertos órganos en comparación con las ratas nacidas sin exposición a la polución durante la gestación. 

“La exposición a partículas finas disminuye los pesos relativos del cerebro, corazón, intestino, pulmones y bazo de las crías al nacer”, indica Zhang. 

En otros casos, los órganos se agrandaron: “Aumentan los pesos relativos del bazo y el timo (un órgano glandular linfoide primario) al destete”, subraya el científico. La exposición durante el embarazo también “causa hipertrofia de los riñones, altera la homeostasis de los lípidos y la glucosa, e induce disfunción endotelial en la descendencia”, añade el investigador.

Teniendo en cuenta estos factores, los autores resaltan la necesidad de tener en cuenta estas partículas más pequeñas al formular los Estándares Nacionales de Calidad del Aire Ambiente (NAAQS, por sus siglas en inglés) y de seguir estrategias para reducir la exposición prenatal a las partículas finas.

Implicaciones del estudio

La contaminación del aire es un problema de salud pública mundial. Numerosos estudios alertan sobre la exposición a la polución desde las etapas más tempranas de la vida y lo asocian incluso a efectos negativos sobre las capacidades cognitivas.

Hasta ahora, otros estudios sobre la exposición de ratas embarazadas a las partículas finas habían mostrado alteraciones en los sistemas metabólicos e inmunitarios de las crías, pero seguía sin estar claro cómo la contaminación del aire afectaría a la formación de órganos en el útero materno. 

No obstante, aunque este trabajo se ha realizado en ratas, los investigadores subrayan que el modelo animal proporciona una guía muy útil para los estudios epidemiológicos.

“Los experimentos de exposición bien controlados con modelos animales ofrecen ventajas importantes para los estudios de exposición a la contaminación del aire y prometen el desarrollo de intervenciones terapéuticas y procedimientos de tratamiento”, concluye Zhang. 

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