La vitamina D podría reducir los factores de riesgo asociados al COVID-19

Existen múltiples evidencias científicas que aluden a que unos niveles adecuados de 25-OH vitamina D favorecen un adecuado mantenimiento del sistema inmune. Un documento redactado hace tan solo unos días por dos investigadores de ciencias médicas y oncología de la Universidad de Turín (Italia) apunta a que la hormona D podría ser una herramienta para reducir los factores de riesgo frente al COVID-19.

Tomar el sol

En los últimos días la realidad de nuestro país ha cambiado drásticamente, dando paso a una situación de confinamiento general de la sociedad ante la amenaza del COVID-19, y su alto nivel de contagio entre la población. 

Es amplio el debate existente estas semanas en torno al papel de la hormona D como factor modulador del sistema inmune. En este contexto, se ha sugerido que unos buenos niveles de 25-OH vitamina D favorecen un adecuado mantenimiento de la inmunidad. Específicamente, parece poseer efectos antiinflamatorios, mediando en la respuesta innata y adaptativa del sistema inmune a través del receptor de vitamina D (VDR).

“Se ha demostrado que, en los casos más graves de pacientes con COVID-19 existe un estado de hiperinflamación en ambos pulmones, que da como resultado una neumonía bilateral. Ante ello, la población mayor, frágil, con múltiples comorbilidades y pluripatologías, en muchas ocasiones con dietas inadecuadas o incompletas, supone un importante grupo de riesgo. Se trata de un colectivo más sensible y vulnerable a que los bajos niveles de 25-OH vitamina D colaboren en que sus sistemas inmunes les defiendan poco y mal de cualquier patología infecciosa, máxime en un escenario como el actual en el que aparecen en escena actores desconocidos y de la virulencia y contagiosidad del coronavirus SARS-CoV-2”, explica el Dr. José Luis Neyro, especialista en Ginecología y Obstetricia.

La hormona D como herramienta para reducir los posibles factores de riesgo asociados al coronavirus

Un documento compartido hace unos días por dos investigadores de ciencias médicas y oncología de la Universidad de Turín (Italia) apunta a que la hormona D podría ser una herramienta para reducir los factores de riesgo frente al COVID-19.

En este sentido, los autores aluden al tratamiento de hipovitaminosis D (déficit de la vitamina) como posible forma de evitar este tipo de infecciones. El citado documento analiza las posibles causas de la infección por coronavirus y propone que la hormona D ciertamente no es una cura, sino una herramienta para reducir los factores de riesgo. Y es que ya se observa en los primeros datos preliminares recopilados actualmente en Turín que los pacientes hospitalizados por COVID-19 tienen una alta prevalencia de hipovitaminosis D. 

El Dr. Neyro señala que “en asociación con las conocidas medidas generales de prevención, unos niveles adecuados de 25-OH vitamina D podrían ayudar a esquivar numerosas patologías crónicas que determinen una mayor resistencia a la infección por SARS-CoV-2. Además, se comenta que para que esta intervención fuera efectiva, tendría que hacerse de forma continuada, probablemente antes de que empiece la infección respiratoria”

Hormona D y confinamiento

En situación de normalidad, la hormona D se produce en nuestro organismo a través de la exposición solar (un 80% de esta se obtiene por esta vía) o bien se obtiene a partir de la dieta (el 20% restante). 

La situación de confinamiento por el estado de alarma decretado a raíz de la pandemia causada por el coronavirus SARS-CoV-2 que estamos viviendo en la actualidad, dificulta la necesaria exposición solar de la mayor parte de la población.

Los especialistas determinan que la radiación solar que nos pueda dar estos días a través de la ventana no va a ser suficiente ya que los cristales filtran la radiación ultravioleta necesaria para sintetizar la hormona D. 

Ante esta situación, los expertos apuntan a que hay que distinguir entre dos grupos de personas:

  • Por una parte, aquellas que ya estaban en tratamiento por insuficiencia o déficit por diferentes razones (tratamientos de osteoporosis, ancianos con o sin sarcopenia, niños en etapas cruciales de su crecimiento, embarazadas, obesidad, cirugía bariátrica, enfermos renales o en diálisis, pacientes reumáticos, pacientes con enfermedades autoinmunes, …). Según los facultativos, todos ellos deben mantener la suplementación que le haya prescrito su médico de cabecera o su especialista. 
  • En otro grupo encontraríamos a las personas no pertenecientes a los llamados grupos de riesgo, que son sanas en general y que se asume que tienen niveles normales de 25-OH vitamina D. En este caso, al no poder exponerse de manera directa a la luz solar, los facultativos indican que deberían extremar el cuidado en su dieta e incorporar alimentos ricos en vitamina D como pescados azules, lácteos no desnatados, huevos (sobre todo la yema) y los hongos en general. 

“En el caso de que sea posible, los especialistas recomendamos 15 minutos de exposición solar al mediodía. Entendemos que ante esta situación excepcional de confinamiento esto solo resulta posible para aquellas personas que disponen de una terraza o balcón, aunque estas recomendaciones no aseguran los niveles de 25-OH vitamina D en las personas afectas de insuficiencia de la misma. Para esos casos, habría que seguir con la suplementación en la misma dosis en aquellos pacientes que ya la tuvieran prescrita por su médico de cabecera o especialista”, explica el Dr. José Luis Neyro.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here