Identifican proteínas que podrían determinar el riesgo de recaída en cáncer de pulmón

Las recaídas en cáncer de pulmón podrían tener los días contados. Un grupo de investigadores procedentes del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) y de la Clínica Universidad de Navarra han podido identificar un grupo de proteínas que predice el riesgo de recaída de los pacientes con los dos tipos de cáncer de pulmón más comunes: adenocarcinoma y carcinoma escamoso de pulmón.

“El objetivo de este estudio es detectar aquellos pacientes de cáncer de pulmón que tienen mayor riesgo de recaer tras la cirugía. Para ello, hemos valorado la expresión de dos grupos de proteínas (tres en adenocarcinoma y cinco en carcinoma escamoso)”, explica Luis Montuenga, responsable de grupo del CIBER de Cáncer (CIBERONC).

Actualmente no hay ningún marcador que determine con exactitud en qué casos es más susceptible o se va a producir una recidiva, es decir, que el cáncer aparezca de nuevo a pesar de haber sido tratado y estar en remisión (ausencia de la enfermedad según las pruebas diagnósticas actuales).

Esto permitiría detectar grupos de riesgo y establecer el seguimiento o tratamiento adecuado para cada caso con el objetivo de evitar que el cáncer vuelva a reproducirse. “Estos datos son especialmente útiles para orientar un seguimiento personalizado, de manera que los especialistas clínicos puedan plantearse iniciar un tratamiento de quimioterapia complementario después de la cirugía en los pacientes quirúrgicos de mayor riesgo, aunque se encuentren en estadios iniciales” prosigue Luis Montuenga.

El cáncer de pulmón en cifras

El cáncer de pulmón es el tipo de tumor más frecuente en el mundo. Se estima que durante este año se diagnosticaran al día 81 nuevos casos de cáncer de pulmón, aproximadamente 29503 según la Sociedad Española de Oncología Médica. Se trata, por tanto, del 4º tumor maligno con más incidencia en nuestro país, por detrás de colon y recto, próstata y mama.

Entre los síntomas más habituales se encuentran pérdida de apetito, tos seca o con flema, tos con sangre en el esputo (hemoptisis), dificultad para respirar (disnea) y/o dolor. Entre las principales opciones terapéuticas se encuentran la cirugía, la radioterapia, quimioterapia y, recientemente, inmunoterapia. Según el estadio del tumor, dimensiones, localización o estado de salud del paciente se puede recurrir a una y otra opción o a una combinación de ellas.

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