Tecnología al servicio de las enfermedades neurológicas

Un centro de robótica situado en la localidad madrileña de Arganda del Rey desarrolla tecnologías dirigidas a ayudar a las personas afectadas por enfermedades neurológicas.

Enfermedades neurológicas

Los pacientes con enfermedades neurológicas ya tienen un nuevo aliado en el mundo de la robótica. Se trata de un centro situado en la localidad madrileña de Arganda del Rey que servirá de centro de operaciones tanto a científicos como fisioterapeutas, psicólogos, pediatras e incluso informáticos, que unirán sus conocimientos para desarrollar tratamientos para este tipo de enfermedades.

En el acto de inauguración, la presidenta del CSIC, Rosa Menéndez afirmaba, “Estoy encantada de presentaros esta nueva plataforma, que centraliza todas las áreas implicadas en la investigación y tratamiento de estas enfermedades. No solo los hospitales cuentan con este espacio para llevar a cabo sus terapias, sino que, además, los científicos podremos usar estas instalaciones para seguir investigando, así como los pacientes”. A lo que la coordinadora del proyecto, Elena García Armada añadía, “Marsi Care es una plataforma de terapia y diagnóstico única en el mundo para niños y adultos con enfermedades neurológicas a los que se les ofrece la última tecnología en exoesqueletos de marcha. La iniciativa combina las ciencias clínicas y de ingeniería y da prioridad a la transferencia al mercado de los resultados de la investigación”.

El sistema de cámaras de captura de movimiento ayuda a evaluar la mejor rehabilitación para cada paciente gracias a la detección de actividad muscular.

Para los desarrolladores de este proyecto, el laboratorio es la culminación de años de trabajo que ya ha dejado de consistir en prototipos para convertirse en realidades. El laboratorio actualmente cuenta con un sistema de cámaras de movimiento por infrarrojos y plataformas de sensores de fuerza que detectan la actividad muscular. Esto permite el análisis y posterior evaluación del progreso de una terapia que rehabilite de forma personalizada a los pacientes.

Ayuda a pacientes a caminar por primera vez.

La tecnología fue protegida por el CSIC mediante patentes y se fundó Marsi Bionics como vehículo para transferir a la sociedad estos resultados. En los últimos cinco años, se ha llevado a cabo un proceso de transferencia de la tecnología, dedicado principalmente a la industrialización y certificación de los exoesqueletos. En la actualidad, los exoesqueletos, además de estar a un paso de alcanzar el mercado, son una valiosa herramienta de investigación multidisciplinar.

El exoesqueleto para el tratamiento de dolencias infantiles, de 14 kilos de peso y fabricado con aluminio, está diseñado para ayudar al paciente a caminar, en algunos casos, por primera vez. Tiene un tamaño ajustable que permite que el exoesqueleto «crezca» con el niño en las tres dimensiones espaciales.

Se ha empleado ya en hospitales como terapia de entrenamiento muscular para evitar los efectos colaterales asociados a la pérdida de movilidad propia de enfermedades como la atrofia muscular espinal o las lesiones de la médula espinal. La tecnología ha sido industrializada como producto sanitario. A partir del prototipo de investigación, se llevó a cabo un proceso de rediseño y desarrollo y en este momento es un producto comercial que cumple los requisitos de dispositivos médicos.

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