Johnson & Johnson ha difundido los resultados actualizados del estudio fase 3 CARTITUDE-4, que evalúa el uso temprano de ▼CARVYKTI® (cilta-cel) en pacientes con mieloma múltiple en recaída o refractario. Los datos indican que el 80% de los pacientes con citogenética de riesgo estándar no mostraron progresión ni necesitaron nuevas terapias a los 2,5 años tras una única perfusión, reforzando el potencial de este CAR-T en líneas tempranas.
La compañía subraya que estos hallazgos se basan en una mediana de seguimiento de 33,6 meses e integran experiencia clínica y en vida real acumulada en más de 9.000 pacientes tratados con cilta-cel en todo el mundo. Los datos se presentaron en sesiones orales del Congreso de la ASH 2025 y apuntan a una posible relación entre la administración más temprana y una mayor supervivencia libre de progresión.
Remisiones prolongadas tras una única perfusión
El análisis muestra que 176 pacientes recibieron cilta-cel en segunda línea, de los cuales 59 tenían citogenética de riesgo estándar. En este grupo, la tasa de SLP a 30 meses fue del 80,5%, y los 26 pacientes que lograron una respuesta completa con EMR negativa a los 12 meses permanecieron sin progresión a los 30 meses. El Dr. Luciano J. Costa explicó que estos datos sugieren que una única perfusión puede aportar un beneficio adicional en la primera recaída.
El Dr. Jordan Schecter destacó que tratar a los pacientes antes en el curso de la enfermedad incrementa las probabilidades de obtener respuestas más duraderas, recordando que cilta-cel es, según los datos actuales, el único CAR-T que ha demostrado prolongar de forma significativa la supervivencia global frente a las terapias estándar.
El perfil de seguridad observado fue consistente con el ya conocido para cilta-cel, con un 97% de eventos adversos emergentes del tratamiento (EAET) de grado 3/4, siendo la citopenia el evento más frecuente. Entre los pacientes con riesgo estándar, el 74,6% presentó síndrome de liberación de citoquinas, el 28,8% infecciones de grado 3/4, el 1,7% síndrome de neurotoxicidad asociado a células efectoras (CEI) y el 6,8% parálisis de nervios craneales.
No se registraron casos de parkinsonismo-CEI y la mortalidad no relacionada con la recaída fue del 10,2% al año. Ester in’t Groen señaló que estos datos refuerzan el potencial de cilta-cel para lograr remisiones prolongadas y mejorar la supervivencia a largo plazo en pacientes tratados en fases más tempranas.
Competencia inmunitaria y correlación con la SLP
Análisis traslacionales identificaron que los pacientes tratados con cilta-cel tras una o dos líneas previas mostraron mayor competencia inmunitaria que aquellos que habían recibido tres o más tratamientos. Esta diferencia incluyó un aumento de células T CD4+ naive y un perfil inmunitario más activado en médula ósea, lo que podría estar asociado con una mayor supervivencia libre de progresión.
El patrón inmunológico observado respalda la hipótesis de que intervenir antes puede maximizar los beneficios clínicos del tratamiento y explica parte de las diferencias de eficacia observadas en las distintas líneas terapéuticas.
Johnson & Johnson continúa recopilando datos clínicos y de vida real para caracterizar mejor las remisiones sostenidas y consolidar la seguridad del tratamiento en múltiples poblaciones. La ampliación del uso de cilta-cel a etapas más tempranas podría influir en la evolución futura del manejo del mieloma múltiple, en un contexto marcado por recaídas sucesivas y necesidades terapéuticas persistentes.
