Asocian la fuerza muscular con el riesgo cardiovascular prematuro

La evaluación de más de 500 niños y adolescentes durante dos años ha revelado los umbrales mínimos de fuerza muscular que se asocian con un incremento del riesgo cardiovascular.

fuerza-muscular

Un equipo de investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), la Universidad de Cádiz y el CSIC ha identificado los umbrales mínimos de fuerza muscular que se encuentran asociados con un incremento del riesgo cardiovascular en edad pediátrica.

El trabajo, que ha sido destacado como uno de los más relevantes publicado en el área de ejercicio pediátrico en 2018, en concreto como el artículo más relevante sobre la temática de “entrenamiento de fuerza en niños”, es un estudio longitudinal donde más de 500 niños y adolescentes fueron evaluados durante un periodo de dos años.

Dos test sencillos se utilizaron para valorar su fuerza muscular: el salto de longitud con dos piernas y la fuerza de la mano. Los datos revelaron una asociación entre la fuerza y el riesgo cardiovascular prematuro, mostrando que existen unos umbrales mínimos de fuerza a partir de los cuales el riesgo cardiovascular se incrementa de forma ostensible”, explica Oscar Veiga, coautor el artículo e investigador del departamento de Educación Física, Deporte y Motricidad Humana de la UAM. 

Implicaciones del estudio

El trabajo destaca la importancia de la identificación y detección temprana de la dinapenia pediátrica, que se caracteriza por unos niveles de fuerza y potencia muy bajos, con sus consecuentes limitaciones funcionales, cuando estos no están producidos por un déficit neurológico o una enfermedad muscular. 

Gracias al estudio, se han podido identificar los umbrales de fuerza muscular que se asocian con un riesgo cardiovascular incrementado durante la infancia, lo que posibilita que la asociación entre fuerza muscular y riesgo cardiovascular sea independiente de la condición física cardiovascular, que es la que tradicionalmente se ha vinculado a una mejor salud cardiovascular. 

Además, los resultados obtenidos ponen de manifiesto la conveniencia de identificar de forma temprana a los niños débiles y la necesidad de intervenir para promover en ellos el desarrollo de niveles de fuerza sanos.

“Los pediatras deberían utilizar los test de fuerza, que son fácilmente administrables, para el cribado de la debilidad infantil junto con otras valoraciones de salud en edad pediátrica. Así mismo, la debilidad muscular en niños debería ser considerada un biomarcador de salud y ser tratada de la misma manera que otros factores de riesgo clásicos, como la obesidad o la dislipidemia”, concluye.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here