Cáncer de cérvix: los tests de diagnóstico molecular se realizarán a todas las mujeres españolas de entre 35 y 65 años

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ha dado luz verde a la puesta en marcha del cribado poblacional para detectar el cáncer de cérvix en las mujeres españolas, un programa que las Comunidades Autónomas están empezando a implementar. Entre las novedades, destaca la realización gratuita de pruebas punteras de diagnóstico molecular para todas las mujeres entre 35 y 65 años.

Los programas de cribado poblacional que las Comunidades Autónomas están implementando en España para detectar el cáncer de cérvix van a incluir a todas las mujeres españolas entre 25 y 65 años, es decir, a 9.469.439 mujeres. Hasta ahora, el cribado era oportunista, a demanda de la mujer

Entre 25 y 34 años, el cribado se realizará a través de citologías cada tres años, y en las edades comprendidas entre 35 y 65 años mediante la determinación del virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo causante de este tipo de cáncer a través de tecnología puntera como son los tests de diagnóstico molecular.

Actualmente, las pruebas moleculares tienen como diana el ADN o el ARNm de varios subtipos de VPH de alto riesgo oncogénico. En numerosos estudios se ha demostrado que la alta capacidad de ambos tipos de técnica para la detección de lesiones preneoplásicas y neoplásicas del cérvix.

Aunque, mientras las pruebas de ADN detectan solo la presencia del virus, la basada en la detección de ARNm es capaz de identificar la persistencia de una infección causada por el VPH. Esto permite reducir los errores de diagnóstico por falsos positivos, así como los sobretratamientos innecesarios, al identificar específicamente a las mujeres que tienen una infección persistente con mayor riesgo de desarrollar lesiones cancerosas.

El test de ARN es un test que se ha posicionado por tener un cierto grado de especificidad mayor”, explica el Dr. Xavier Bosch, ponente en el simposio “Hacia un programa de cribado de Cáncer de Cuello de Útero más eficiente: nuevas evidencias clínicas y ahorro de recursos” y consultor del Servicio de Epidemiología del Cáncer del Instituto Catalán de Oncología (ICO). “Cuanto más nos acercamos a la existencia de alteraciones morfológicas o tenemos marcadores de transformación y de replicación celular, entendemos que ya no estamos en una situación de presencia o ausencia del virus, sino que tenemos una información adicional de que ese virus se está replicando. Por lo tanto, estamos un poquito más cerca del diagnóstico final del cáncer, que es el que queremos prevenir”.

Por ello, según un modelo predictivo, en el primer año, tras la implementación del programa de cribado, se evitarían alrededor de 195.000 colposcopias y 429.000 citologías líquidas al realizar el diagnóstico molecular con el que detecta ARNm frente a ADN.

Estos datos son muy importantes, a juicio del Dr. Marcial García Rojo, jefe de servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz, ya que “disminuye significativamente los costes asociados al número de colposcopias y al número de citologías que se tendrían que realizar en un programa de cribado. Esos dos costes son importantes y tienen una repercusión directa en el ahorro” y más cuando a su juicio, “en toda España estamos hablando de una población que necesita ser cribada de varios millones de mujeres”.

Por otro lado, gracias a la implementación del cribado poblacional, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social estima un ahorro anual de unos 30.676.221 € al año a partir de 2028, una vez que el programa poblacional se haya implantado en todo el territorio y la cobertura sea próxima al cien por cien.

En el año 2019, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se estima el diagnóstico de 1.987 nuevos casos de cáncer de cuello de útero. En cuanto al número de fallecimientos, la media se sitúa en torno a 680 cada año a causa de este tumor maligno.

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