Estas son las contraindicaciones de no tener tiroides

El tiroides es una glándula endocrina que produce una hormona, la tiroxina, que circula por la sangre y actúa prácticamente en todos los órganos del cuerpo. Entre otras funciones, el tiroides, se encarga de regular la temperatura corporal, del gasto metabólico, del crecimiento de los huesos o del desarrollo cerebral.

tiroides

¿Cuándo será necesario operar el tiroides?

A veces, puede existir un desarreglo en la producción de hormonas, tanto por exceso como por defecto.

Se denomina hipotiroidismo a la disminución de la actividad de la glándula tiroides que produce una cantidad insuficiente de hormona tiroidea, ralentizando el metabolismo y, por ende, la energía de la persona que lo padece.

Algunos síntomas pueden o ser muy vagos (hipotiroidismo subclínico) o aparecer en el transcurso de un período prolongado de tiempo, siendo similares a otros problemas médicos comunes y a los signos del envejecimiento, por lo que es frecuente que la enfermedad pase desapercibida. Pero si la patología no se trata puede causar complicaciones graves y potencialmente fatales. Además, se acompaña de una mayor hipertensión y niveles de colesterol elevados e infertilidad.

En el hipertiroidismo, por el contrario, la glándula tiene una actividad excesiva y produce demasiada hormona tiroidea, acelerando el metabolismo de la persona que la padece. Los síntomas en los adultos mayores pueden ser sutiles. Los ejemplos son: aumento de la frecuencia cardíaca, fatiga durante las actividades normales y retraimiento. Los médicos pueden confundir el hipertiroidismo con depresión o demencia.

Tanto en el hipotiroidismo como en el hipertiroidismo la glándula tiroides puede aumentar de tamaño más de lo normal volviéndose visible o palpable bajo la piel en la parte anterior del cuello (en el ámbito clínico se denomina «bocio»).

Los problemas que puede producir el crecimiento de esta glándula vienen explicados por su localización anatómica. Al tratarse de una víscera que está en la parte anterior del cuello, en cuanto comienza a crecer, ocupa un espacio que no debería y, con ello, desplaza o aprieta las estructuras vecinas. Por eso, frente a un Bocio nodular, más allá del nivel estético, el paciente puede experimentar molestias reales tales como cierta dificultad al tragar, episodios de tos irritativa, pérdida de la intensidad de la voz o sensación de carraspera e incluso sensación de opresión y dificultad del paso del aire cuando realiza alguna actividad física de moderada intensidad.

Se requerirá una operación de tiroides cuando se produzcan síntomas por su secreción hormonal, por su tamaño o por el riesgo de degeneración maligna. 

¿Qué esperar tras una cirugía de tiroides?

Después de una tiroidectomía (operación de tiroides), el paciente puede notar ciertas molestias transitorias en la garganta y en la voz ( afonía o voz ronca). Este hecho es consecuencia de la inserción de un tubo plástico en la tráquea para mantener la ventilación pulmonar durante la anestesia general.

En ocasiones, debido a la manipulación del tiroides durante la operación, se pueden producir “alungamientos” inadvertidos de los nervios o alteraciones por el calor que produce el instrumental sellador. Incluso, en el postoperatorio inmediato, puede aparecer una alteración en la transmisión eléctrica nerviosa por una inflamación del nervio laríngeo recurrente. En estos casos los síntomas son de corta duración, aproximadamente unas 3 a 6 semanas y prácticamente nunca necesitan tratamiento.

¿Cuáles son las contraindicaciones de no tener tiroides?

La extirpación de la glándula tiroides durante la tiroidectomía total o casi total tiene como consecuencia directa que los pacientes dejen de generar sus propias hormonas tiroideas y, por tanto, entren en un estado de hipotiroidismo cada vez más inhabilitante.

Para evitar esto, se emplean hormonas tiroideas artificiales que sustituyen las funciones de las hormonas naturales. Se trata de pastillas que se toman una vez al día, generalmente por las mañanas.  Gracias a estos medicamentos, se puede vivir sin tiroides y de manera completamente normal.

Por otra parte, es importante saber que ciertos medicamentos o productos pueden alterar la absorción de las hormonas sintéticas. Por ello, a la hora de vivir sin tiroides, hay que tener claros ciertos aspectos: los anticonceptivos orales y los antiepilépticos modifican la dosis que es necesario recetar.Del mismo modo, los suplementos de hierro, calcio y algunos alimentos pueden hacer que no se absorba correctamente.

Todas estas consideraciones deberán ser consultadas con un profesional sanitario, que asesorará la paciente teniendo en cuenta su situación específica y las características de su caso concreto.

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