La implantación del diagnóstico molecular de VPH será una de las claves para reducir la tasa de cáncer de cérvix a través del cribado poblacional en España

El modelo de cribado poblacional en cáncer de cérvix que se está implantando progresivamente en las comunidades autónomas frente al modelo oportunista actual permitirá invitar a todas las mujeres de entre 35 y 65 años a realizarse un test de diagnóstico frente al virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo cada cinco años.

Madrid ha acogido el encuentro “Hot Topics en Cribado de Cáncer de Cérvix” para estudiar los retos que presenta el actual cambio de modelo de cribado de cáncer de cérvix en España, por el que todas las mujeres entre 25 y 65 años1 serán expresamente invitadas a acudir a revisión. Una de las conclusiones del encuentro, organizado por la compañía Hologic, es que el aporte de la nueva tecnología de diagnóstico molecular será una de las claves para lograr reducir las tasas de cáncer de cérvix a través del cribado poblacional en España.

Según los expertos participantes en este encuentro -epidemiólogos, ginecólogos, microbiólogos, anamopatólogos y gestores sanitarios, entre otros agentes implicados en este cambio de modelo-, esta tecnología, con un alto grado de automatización permite una mejora en los tiempos de respuesta y la centralización de las muestras tomadas en un número de laboratorios muy reducido para su análisis, con el consiguiente impacto positivo en la calidad, trazabilidad y coste del cribado poblacional del cáncer de cérvix en España.

Así lo explicó Antonio Arraiza, el Coordinador de Programas Corporativos en el ámbito de la Salud de Osakidetza (País Vasco) y uno de los responsables del primer proceso de planificación e implantación de un programa poblacional de cribado de cáncer de cérvix en España: “a la hora de contribuir a que el programa responda a las expectativas de los responsables sanitarios y de los ciudadanos, la tecnología del tratamiento y gestión de las muestras es crítica”. El experto destacó también que esta tecnología contribuye a la eficiencia del programa de cribado al poder centralizar al máximo el examen de todas las muestras ginecológicas recogidas en una comunidad autónoma.

En el País Vasco, después de un programa piloto implantado en junio de 2018, el cribado poblacional estará funcionando ya en toda la Comunidad para las edades de 25 a 29 años antes de fin de año. Luego se va a ir ampliando por grupos de edad, hasta lograr la cobertura total en 2023. “Hemos contado con el consenso de las unidades de patología de cérvix, de los servicios de ginecología y de todos los hospitales públicos vascos que nos aseguran una integración total del sistema en consultas de ginecología, resultados de colposcopias y tratamientos posteriores”, explica Antonio Arraiza, para quien “lo más importante ha sido el consenso y trabajo colaborativo de matronas, ginecólogos y gestores del programa que ha hecho posible que todos trabajemos sobre unos mismos formularios y sistemas”.

Test de VPH: su valor predictivo positivo y negativo

Frente a la situación actual de un cribado de cáncer de cérvix oportunista, es decir, supeditado a la iniciativa individual de cada mujer de participar o no en el mismo, los nuevos programas de cribado poblacional que las Comunidades Autónomas están implementando van a incluir a todas las mujeres españolas entre 25 y 65 años.1 Entre 25 y 34 años, el cribado se realizará por medio de citologías cada tres años, y en las edades comprendidas entre 35 y 65 años mediante la determinación del virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo causante de este tipo de cáncer. En este caso, si la prueba es negativa, se repetirá la determinación a los 5 años.1

El presidente de la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia (AEPCC), el Dr. Daniel Andía, afirmó que es importante conocer las características de las diferentes técnicas de VPH que se pueden utilizar en el programa de cribado, basadas bien en la determinación del ADN o en la del ARNm. A la hora de escoger la mejor prueba de cribado, “debemos acudir a aquellas pruebas que hayan demostrado mejores datos en cuanto a sensibilidad, especificidad, valor predictivo positivo y valor predictivo negativo”, afirmó el Dr. Andía.

“En numerosos estudios transversales se ha demostrado escasas diferencias en cuanto a la sensibilidad de ambos tipos de técnica para la detección de lesiones preneoplásicas y neoplásicas del cérvix.” Sin embargo, mientras las pruebas de ADN detectan solo la presencia del virus, la basada en la detección de ARNm es capaz de identificar la persistencia de una infección causada por el VPH.

En este sentido, “el test basado en ARNm aporta mejores datos en cuanto a especificidad con respecto a los test que detectan ADN. Necesitamos estudios potentes que nos sigan confirmando estos datos”, aseveró el presidente de la AEPCC. La especificidad, que es la capacidad de una prueba para detectar la ausencia de la enfermedad, conlleva menos falsos positivos clínicos, lo que implica una considerable reducción del número de colposcopias innecesarias, menor ansiedad de las pacientes y reducción de tratamientos innecesarios. “Un test basado en la detección de ARNm debería implicar menos pacientes con presencia de VPH y, por tanto, menor necesidad de colposcopias; todo ello sin perder pacientes que puedan tener lesiones precursoras de cáncer de cérvix”, concluyó.

Estudios que demuestran la especificidad del test de ARNm

Los resultados de un estudio realizado en Suecia entre mayo de 2007 y enero de 2012, en una población de cribado de 95.023 mujeres, dirigido por el profesor Ola Forslund del departamento de Microbiología Médica de la Universidad de Lund (Suecia) y publicados en la revista International Journal of Cancer, indican que los test moleculares basados en ARNm, en comparación con otras pruebas disponibles basadas en ADN, son seguros para intervalos de cribado de hasta 7 años. Estos estudios longitudinales son fundamentales para determinar la capacidad o idoneidad de la técnica para el cribado, basado en la estimación del riesgo de desarrollar una lesión preneoplásica o neoplásica a cinco años después de un resultado negativo, tal y como se ha establecido ahora en España en cribado poblacional4.

Un estudio similar se realizó también en Alemania, dirigido por el profesor Thomas Iftner, jefe de la División de Virología Experimental del Instituto de Virología Médica y Epidemiología de las Enfermedades Virales de la Universidad de Tuebingen, en el que participaron 10.400 mujeres de 30 a 60 años. Las conclusiones, publicadas en la revista Journal of Clinical Microbiology, ratifican el valor predictivo negativo de presencia de lesiones precursoras a seis años gracias al test Aptima® HPV de Hologic, el único de ARNm que ha demostrado excelente sensibilidad y superior especificidad frente al test de ADN. Además, la prueba supone un cribado más preciso y específico, ya que predice las infecciones con una excelente sensibilidad y una mayor especificidad5.

Cáncer de cuello uterino

El VPH causa la infección de transmisión sexual más frecuente, ya que casi el 80% de las personas sexualmente activas contraen el virus en algún momento de su vida a través del contacto con una persona infectada. En el 90% de los casos, las infecciones remiten de forma espontánea al cabo de 1 o 2 años6. Si la infección persiste, ciertos tipos de VPH de alto riesgo oncogénico pueden llegar a provocar lesiones precancerosas que, de no tratarse, podrían dar lugar a un cáncer. Pueden ser necesarios hasta 20 o 30 años para que una infección persistente se convierta en cáncer7. De estos tipos de alto riesgo, el 16 y 18, en concreto, son los que más comúnmente se asocian a estas lesiones malignas8.

Por ello, cada vez son más las pruebas de detección que se llevan a cabo para analizar el riesgo de desarrollar lesiones precancerosas o cancerosas. En este sentido, la precisión del diagnóstico se puede mejorar mediante el uso de pruebas basadas en ARNm que detecta específicamente el ARNm de los oncogenes E6/E7 y, en consecuencia, aumenta la especificidad, con un excelente nivel de sensibilidad equivalente a la de los test basados en la detección de ADN9. La existencia de este ARNm es un indicador de actividad del VPH y, por tanto, de persistencia de la infección, con el consiguiente riesgo asociado de desarrollo de cáncer.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here