Virus del Papiloma Humano: todo lo que necesitas saber

El Virus del Papiloma Humano es el nombre que se da a un grupo de más de 150 virus relacionados. Son atraídos a ciertas células del cuerpo que son las únicas en las que pueden vivir, las células epiteliales escamosas. Estas células se encuentran en la superficie de la piel y en superficies húmedas (llamadas superficies mucosas).

VPH

El Virus del Papiloma Humano es el nombre que se da a un grupo de más de 150 virus relacionados. Algunos pueden causar infecciones en la piel, verrugas, que son tumores no cancerosos y otros pueden infectar las mucosas, incluidas las mucosas genitales de hombre y mujeres, relacionadas con algunos tipos de cánceres.

Los VPH son atraídos a ciertas células del cuerpo que son las únicas en las que pueden vivir, las células epiteliales escamosas. Estas células se encuentran en la superficie de la piel y en superficies húmedas (llamadas superficies mucosas).

Tipos de VPH

  • Cutáneos. A la mayoría de los tipos de VPH se les llama cutáneos porque provocan verrugas en la piel, como en los brazos, el pecho, las manos o los pies. Estas son verrugas comunes, no verrugas genitales.
  • Mucosales. Se les llama también VPH tipos genitales, ya que afectan sobre todo el área anal y genital. Estos tipos también pueden infectar el revestimiento de la boca y la garganta. Se subdividen en dos, según recoge la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia:
    • Virus de alto riesgo u oncogénicos (VPH-AR) por su capacidad de desarrollar lesiones precursoras del cáncer (lesiones premalignas) y cáncer. Dentro de este grupo, los tipos 16 y 18 son los más importantes, ya que son los responsables de aproximadamente el 70% de los cánceres de cuello de útero.
    • Virus de bajo riesgo (VPH-BR), que no están relacionados con el cáncer pero dan lugar a lesiones benignas (verrugas genitales o condilomas). Los tipos 6 y 11 causan el 90% de las verrugas genitales.

¿Cómo se transmite el virus?

El VPH se transmite mediante el contacto de la piel o mucosas. La principal vía de contagio es la vía sexual. Cualquier persona sexualmente activa que tenga contacto genital con otra persona infectada por el VPH puede contagiarse. De hecho, esta infección es la infección de transmisión sexual más frecuente a nivel mundial.

Según señala la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia, la mayor probabilidad de contagio se da en los primeros años de vida sexual por lo que entre el 20-30% de mujeres jóvenes (antes de los 30 años) son portadoras de VPH-AR. El porcentaje de portadoras disminuye con la edad hasta situarse por debajo del 10% en mujeres mayores de 50 años. Se estima que aproximadamente el 80% de las mujeres sexualmente activas contactan con al menos un tipo de VPH en algún momento de su vida. No obstante, es importante subrayar que más del 80% de estas infecciones son transitorias y se resuelven en el transcurso de los dos
años posteriores a la infección.

Los factores de riesgo para la infección por el VPH son:

  • El número de parejas sexuales. Si mantienes relaciones sexuales con distintas personas, existe una mayor probabilidad de contraer una infección genital por el VPH.
  • La edad. Las verrugas comunes ocurren sobre todo en los niños. Las verrugas genitales ocurren con más frecuencia en adolescentes y adultos jóvenes.
  • Sistemas inmunitarios debilitados. Las personas que tienen sistemas inmunitarios debilitados corren mayor riesgo de contraer infecciones por el VPH. El sistema inmunitario puede estar debilitado por el VIH/sida o por medicamentos inhibidores del sistema inmunitario que se utilizan después de los trasplantes de órganos.
  • Piel dañada. Las áreas de piel que han sido perforadas o abiertas son más propensas a desarrollar verrugas comunes.
  • Contacto personal. Tocar las verrugas de alguna persona o no usar protección antes de entrar en contacto con superficies que han estado expuestas al VPH, como duchas públicas o piscinas, puede incrementar el riesgo de infección por el VPH.

¿Cuáles son los síntomas del VPH?

Según explica American Cancer Society, la gran mayoría de las personas nunca sabrán que tienen VPH porque no hay síntomas. Además, muchos de los sistemas inmunitarios de estas personas atacan al virus y eliminan la infección por VPH generalmente en 2 años. Esto es así tanto para el tipo de VPH de alto riesgo, como para el de bajo riesgo. No obstante, en algunas ocasiones, las infecciones por VPH no son eliminadas por el cuerpo.

¿Cómo se trata la infección por VPH?

Actualmente, no hay un tratamiento médico específico para la infección VPH. Sí existen varios tipos de tratamiento que permiten destruir o extirpar las lesiones producidas por este virus, todos ellos igual de efectivos:

  • Extirpación de la lesión. El área anormal es extirpada cortando un fragmento de tejido del cuello del útero en forma de cono (conización cervical). Habitualmente se utiliza un procedimiento electroquirúrgico que permite cortar el tejido de forma similar a un bisturí eléctrico.
  • Destrucción de la lesión. Se trata de destruir el tejido afectado por la lesión precancerosa. Esta destrucción puede realizarse mediante congelación (crioterapia) o vaporización (aplicando un láser).

¿Cómo se produce un cáncer tras una infección por VPH?

En un pequeño porcentaje de personas (en torno al 10-15%) la infección por VPH persiste a lo largo del tiempo porque sus defensas no consiguen eliminarla. Esta persistencia es el factor de riesgo principal para el desarrollo de lesiones. Los factores que pueden provocar que se mantenga en el tiempo son:

  • el tipo de VPH
  • el tabaquismo
  • alteraciones en las defensas del organismo o sistema inmune (inmunodepresión),

El cuello del útero o cérvix uterino es el área genital con mayor riesgo para que se produzcan infecciones persistentes por VPH. Este mayor riesgo se explica porque en el cérvix existe una zona anatómica especialmente susceptible a la infección virus: la zona de transformación epitelial o área donde se unen el epitelio escamoso (que recubre la parte externa del cuello) y el glandular (que recubre el canal y cuyas células fabrican el moco cervical).

Los cambios celulares precancerosos causados por el VPH se pueden encontrar mediante pruebas de Papanicolaou y prueba del VPH:

  • Una prueba de Papanicolaou se utiliza para detectar cambios celulares o células anormales en el cuello uterino. Las células se obtienen mediante cepillado o raspado ligero del cuello uterino, se envían a un laboratorio y se examinan al microscopio para ver si las células son normales o si se pueden observar cambios en ellas. La prueba de Papanicolaou es una excelente prueba para encontrar células cancerosas o precancerosas.
  • El VPH es un virus que puede generar cambios en las células del cuello uterino. La prueba del VPH detecta el virus, no cambios en las células. La prueba puede hacerse a la misma vez en que se lleva a cabo la prueba del Papanicolaou, con la misma escobilla algodonada o con otra adicional. Una prueba de Papanicolaou y una prueba del VPH (lo que se llama “pruebas conjuntas” o “copruebas”) es la manera preferida de encontrar temprano los precánceres y los cánceres de cuello uterino en las mujeres de 30 años o más.

¿Cómo se puede prevenir?

La vacuna contra el VPH ayuda a protegerte contra ciertos tipos del VPH que pueden provocar cáncer o verrugas genitales. La vacuna contra el VPH te protege contra:

  • Tipos 16 y 18 del VPH. Los tipos que causan el 80% de los casos de cáncer cervical. 
  • Tipos 6 y 11 del VPH. Los que causan el 90% de los casos de verrugas genitales. 
  • Otros cinco tipos de VPH (tipos 31, 33, 45, 52 y 58). Los que pueden  provocar cáncer de cuello uterino, ano, vulva/ vagina, pene o garganta. 

Las vacunas contra el VPH se suministran en una serie de inyecciones. Para las personas entre 15 y 45 años, la vacuna tiene tres inyecciones separadas. La segunda inyección es aplicada dos meses después de la primera y la tercera cuatro meses después de la segunda. Por lo tanto, toma alrededor de seis meses ponerse las tres inyecciones. Por otro lado, para las personas entre 9 y 14 años, sólo son necesarias dos inyecciones. La segunda inyección se aplica seis meses después de la primera.

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