Nuevos datos del estudio fase 1b/2 OrigAMI-4 muestran una tasa de respuesta global del 77% con RYBREVANT (amivantamab) subcutáneo en combinación con pembrolizumab y quimioterapia con carboplatino en primera línea en pacientes con carcinoma escamoso de cabeza y cuello recurrente o metastásico, excluido el carcinoma escamoso orofaríngeo asociado al virus del papiloma humano.
En este grupo de pacientes, el 14% alcanzó una respuesta completa y se observó una reducción del tamaño tumoral en todos los pacientes evaluables. Tras una mediana de seguimiento de 10,6 meses, el 65% de las respuestas seguían en curso. Los resultados se han presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) 2026.
La cohorte 5 de OrigAMI-4 evaluó amivantamab subcutáneo en combinación con pembrolizumab, un inhibidor de PD-1, y hasta seis ciclos de carboplatino en pacientes que no habían recibido tratamiento previo para la enfermedad recurrente o metastásica. Los resultados respaldan la continuación del desarrollo de este régimen en el estudio fase 3 OrigAMI-5, actualmente en curso.
Una tasa de respuesta del 77% en tumores no asociados al VPH
Un total de 30 pacientes recibió amivantamab subcutáneo junto con pembrolizumab y carboplatino, de los que 29 fueron incluidos en el análisis de eficacia. Entre los 22 pacientes con carcinoma escamoso de cabeza y cuello, excluido el carcinoma orofaríngeo asociado al VPH, la tasa de respuesta global confirmada alcanzó el 77%.
Dentro de este grupo, el 14% de los pacientes presentó una respuesta completa y el 64% una respuesta parcial. La mediana de tiempo hasta la primera respuesta fue de 9,4 semanas y, después de una mediana de seguimiento de 10,6 meses, casi dos tercios de las respuestas permanecían activas.
Además, el 77% de los pacientes seguía vivo al año y no se había alcanzado la mediana de supervivencia global. Cuatro pacientes presentaron enfermedad estable y uno experimentó progresión. En los siete pacientes con carcinoma escamoso orofaríngeo asociado al VPH, la tasa de respuesta global fue del 29%.
El Dr. Kevin Harrington, profesor de Terapias Biológicas contra el Cáncer en el Instituto de Investigación Oncológica del Hospital Royal Marsden de Londres, ha señalado que estos pacientes continúan presentando un mal pronóstico y ha destacado que los resultados de la combinación triple muestran tasas de respuesta alentadoras y mantenidas en el tiempo.
Un abordaje dual frente a EGFR y MET
Amivantamab es un anticuerpo biespecífico dirigido frente a EGFR y MET, dos factores implicados en el crecimiento y la resistencia tumoral que están presentes en el 80-90% de los casos de carcinoma escamoso de cabeza y cuello.
El Dr. Yusri Elsayed, director del Área Terapéutica Global de Oncología de Johnson & Johnson, ha señalado que la experiencia previa con amivantamab en cáncer de pulmón ha contribuido a mostrar el potencial de esta acción dual y que los nuevos resultados respaldan continuar estudiando este abordaje en cáncer de cabeza y cuello.
La Dra. Henar Hevia, directora del Área de Oncología para Europa, África y Oriente Medio de Johnson & Johnson Innovative Medicine, ha destacado la necesidad de ofrecer beneficios relevantes desde el inicio del tratamiento en pacientes con enfermedad recurrente o metastásica y ha subrayado que los resultados permiten seguir avanzando en el desarrollo de amivantamab subcutáneo en primera línea.
En cuanto a seguridad, el perfil de amivantamab subcutáneo en combinación con pembrolizumab y carboplatino fue coherente con el de cada uno de los tratamientos por separado. Los acontecimientos adversos más frecuentes fueron anemia, hipoalbuminemia, trombocitopenia y estomatitis.
Las reacciones relacionadas con la administración de amivantamab subcutáneo se produjeron en el 13% de los pacientes, sin que se notificaran acontecimientos de grado 3 o superior asociados a la administración.
El carcinoma escamoso de cabeza y cuello es la forma más frecuente de cáncer de cabeza y cuello y representa aproximadamente el 4,5% de todos los casos de cáncer a nivel mundial. Alrededor del 75% de los casos son negativos para VPH, una situación que suele asociarse a peor pronóstico y menor respuesta al tratamiento.
