Cada año más de 34.000 personas son diagnosticadas de cáncer de pulmón en España, la mayoría en fases avanzadas, lo que limita las posibilidades terapéuticas y reduce drásticamente la supervivencia. En pleno mes de concienciación sobre esta enfermedad, Johnson & Johnson MedTech subraya la necesidad urgente de implantar un programa nacional de cribado con tomografía computarizada de baja dosis para mejorar el pronóstico de miles de pacientes.
La detección temprana multiplica las opciones de supervivencia
Los datos respaldan con contundencia el impacto del cribado. Según el Proyecto Cassandra, impulsado por SEPAR con apoyo de Johnson & Johnson MedTech, la tomografía de baja dosis permite detectar tumores en etapas iniciales, cuando los tratamientos quirúrgicos son más eficaces y menos invasivos. En estos casos, la supervivencia puede alcanzar el 81 %, frente al 12–17 % observado en la población general diagnosticada fuera de programas de cribado.
El Dr. Luis Seijo, coordinador del proyecto, recuerda que fuera del cribado “lo habitual es que el cáncer de pulmón se detecte en estadios III y IV”, mientras que en Cassandra “el 80 % de los casos se identificaban en estadios iniciales”. Esta detección precoz incrementa también las posibilidades de optar a cirugía de resección pulmonar, considerada el tratamiento de referencia en fases tempranas. En España se realizan unas 8.400 intervenciones anuales, cada vez más apoyadas en técnicas mínimamente invasivas que reducen complicaciones y facilitan la recuperación.
Un beneficio clínico, económico y para la calidad de vida
Además de salvar vidas, el cribado se considera una estrategia coste-efectiva. Detectar tumores en etapas iniciales permite aplicar tratamientos menos complejos y más exitosos, lo que reduce significativamente el uso de recursos sanitarios asociados a cánceres avanzados. Programas consolidados como el del NHS England ya detectan más del 75 % de los casos en estadios I o II, disminuyendo la mortalidad y los costes derivados.
Natalia Robledinos, directora de Economía de la Salud y Acceso MedTech España, destaca que los programas europeos han demostrado que “merece la pena pagar por el cribado de cáncer de pulmón por los años de vida recuperados”. Además, recalca que, dirigido a población de alto riesgo, resulta incluso más eficiente que otros cribados poblacionales, como el de mama o colorrectal.
El avance tecnológico también minimiza los riesgos asociados, como los falsos positivos. El ensayo NELSON demostró que la clasificación volumétrica de nódulos reduce este problema a tasas del 2–3 %. La incorporación de sistemas basados en inteligencia artificial promete además una mejora progresiva en la precisión diagnóstica.
Una ciudadanía favorable al cribado
La percepción social también respalda su implementación. Una encuesta de Johnson & Johnson MedTech junto a Lung Cancer Europe muestra que la población mantiene una actitud mayoritariamente favorable a la detección precoz. Para la Dra. Nuria Novoa, presidenta de la Sociedad Europea de Cirugía Torácica, es clave mejorar la comunicación hacia los pacientes sobre el proceso quirúrgico y su recuperación.
Los expertos coinciden en un mensaje: diagnosticar antes permite tratar mejor y aumentar la supervivencia, un objetivo alcanzable si España avanza hacia un programa nacional de cribado de cáncer de pulmón.
