Los cuatro pilares sanitarios de la desescalada

Asistencia sanitaria reforzada, modelo eficaz de vigilancia, capacidad de control del contagio y refuerzo de las medidas de protección colectiva marcarán las decisiones del Gobierno

Ministro de Sanidad, Salvador Illa.
Ministro de Sanidad, Salvador Illa.

A partir del 11 de mayo España entra en una nueva etapa, la desescalada, que se realizará a diferentes velocidades, será asimétrica, gradual y también flexible, según ha dado a conocer el ministro de Sanidad, Salvador Illa. En este proceso dinámico y progresivo, serán fundamentalmente los criterios sanitarios los que la guiarán, recuerda.

En el ‘Plan para la transición hacia una nueva normalidad‘ presentado por el Gobierno prevé una desescalada por territorios determinada por la situación de cada uno de ellos en base a indicadores sanitarios, de movilidad, sociales y económicos. Si bien, ha recordado Illa en la Comisión de Sanidad, los indicadores epidemiológicos y asistenciales tendrán el peso más determinante en la adopción de las decisiones.

Los pilares sanitarios en los que se basará este proceso de salida de la reclusión, son criterios de capacidad asistencial marcados por los organismos internacionales, respecto a cuatro capacidades estratégicas: una asistencia sanitaria reforzada; un modelo eficaz y seguro de alerta y vigilancia epidemiológica; una capacidad de detección y control precoz de las fuentes de contagio, y un refuerzo de las medidas de protección colectiva.

Asistencia sanitaria reforzada

El ministro Illa ha explicado que el objetivo de la primera capacidad estratégica, la asistencia sanitaria reforzada, es poder atender al conjunto de pacientes, no solo a los pacientes COVID-19 y, además, estar preparados para posibles rebrotes.

“Es necesario reanudar la asistencia habitual de pacientes con patologías distintas a COVID-19, tanto a nivel hospitalario como en Atención Primaria, garantizando una disponibilidad de recursos suficientes”, explicaba el responsable de Sanidad, que ha querido destacar que todas las Comunidades Autónomas han realizado “un importante refuerzo de sus capacidades sanitarias que debe consolidarse en un periodo corto de tiempo”.

Modelo de alerta e identificación del contagio

En segundo lugar, apuntaba Illa, España tendrá que desarrollar “un modelo eficaz de alerta y vigilancia epidemiológica que nos permita monitorizar la transición de forma efectiva y segura”. Para conseguirlo, ha asegurado, será necesario reforzar los servicios de salud pública en las 16 comunidades autónomas y a nivel central, “y una adaptación de los sistemas de información actuales”.

El tercero de los pilares, agregaba el ministro, es que el sistema sea capaz de identificar y contener de forma precoz las posibles fuentes de contagio, es decir, “diagnosticar los casos sospechosos de forma muy rápida, aislar a los casos confirmados e identificar y poner en cuarentena a los contactos estrechos”.

Protección colectiva

En último lugar, Salvador Illa ha sostenido que es necesario reforzar las medidas de protección colectiva, que incluyen dos aspectos:

  • La disponibilidad y uso de material de protección para los usos recomendados.
  • La difusión e implementación de “prácticas higiénicas y de distanciamiento interpersonal para que toda la ciudadanía incorpore los nuevos hábitos y costumbres necesarios para relacionarnos dentro de la nueva normalidad”.

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