La supervivencia de los pacientes con mieloma múltiple podría estar acercándose a la de la población general gracias a los avances recientes en inmunoterapia. Así lo han afirmado especialistas en la octava edición de la jornada CaMMbio, organizada por Johnson & Johnson en Madrid, que ha reunido a 200 hematólogos de todo el país para analizar los últimos progresos clínicos frente a esta enfermedad hematológica.
Durante el encuentro, los expertos han puesto el foco en terapias como los anticuerpos monoclonales, los biespecíficos y la terapia CAR-T, considerados pilares fundamentales en el nuevo abordaje del mieloma múltiple. La doctora Sonia González, del Hospital Clínico Universitario de Santiago, ha calificado este panorama como “una auténtica revolución”, señalando que ya se están observando respuestas que superan los diez años de duración tras el tratamiento inicial.
La doctora María Victoria Mateos, del Hospital Universitario de Salamanca, ha subrayado la importancia de las combinaciones cuádruples, que pueden ofrecer hasta 17 años de respuesta libre de progresión en pacientes trasplantables y más de 8 años en los no candidatos al trasplante. Además, ha remarcado que estas mejoras “permiten que muchos pacientes retomen su vida laboral y social”, y ha defendido la suspensión del tratamiento de mantenimiento en pacientes jóvenes con respuestas profundas.
Uno de los mayores desafíos clínicos sigue siendo el manejo de las recaídas, una situación frecuente en este tipo de cáncer hematológico. En este contexto, la doctora Mateos ha celebrado que la terapia CAR-T haya comenzado a utilizarse en segundas líneas, permitiendo respuestas duraderas sin necesidad de otros fármacos. También ha destacado el papel de los anticuerpos biespecíficos como alternativa en fases más avanzadas del tratamiento.
El mieloma múltiple continúa siendo una causa relevante de mortalidad en Europa
Más allá de los tratamientos, la jornada ha abordado el impacto emocional del proceso, tanto en pacientes como en profesionales. La doctora González ha recordado que el mieloma múltiple es una enfermedad crónica, marcada por “complicaciones y retos constantes”, y ha enfatizado que la motivación y resiliencia son esenciales para sobrellevar cada fase del tratamiento, sobre todo en momentos de incertidumbre.
En el plano diagnóstico, los expertos han coincidido en la necesidad de identificar precozmente el mieloma y adaptar el tratamiento según la situación del paciente. La doctora González ha señalado como factores clave para personalizar la terapia la eficacia de los fármacos, el perfil de seguridad y el estado funcional del paciente, que deben valorarse cuidadosamente en cada caso clínico.
La inteligencia artificial (IA) se posiciona como una aliada estratégica en este proceso, al permitir el análisis ágil y preciso de grandes volúmenes de datos clínicos. La doctora González ha destacado que su uso “aumenta la precisión diagnóstica, reduce errores y permite diseñar tratamientos personalizados”, optimizando dosis, combinaciones y prediciendo la respuesta individual del paciente a nuevos fármacos.
Pese a los logros conseguidos, el mieloma múltiple continúa siendo una causa relevante de mortalidad en Europa, con más de 31.000 fallecimientos en 2022. Aun así, la doctora Mateos se ha mostrado esperanzada y considera que “la cura funcional del mieloma múltiple es un objetivo alcanzable, gracias a terapias eficaces, herramientas de evaluación muy sensibles y una adecuada selección de pacientes”.
La jornada CaMMbio ha servido así como plataforma para reflexionar sobre los avances, desafíos y oportunidades en la lucha contra el mieloma múltiple, marcando un nuevo horizonte donde la calidad de vida, la precisión terapéutica y la sostenibilidad del tratamiento se combinan para transformar el futuro de los pacientes.
