
Los avances científicos en el tratamiento del cáncer de próstata siguen avanzando y en este recorrido hay algo que sigue siendo esencial: el abordaje multidisciplinar, o lo que es lo mismo, la colaboración entre profesionales de distintas especialidades con una visión compartida sobre esta patología.
Este ha sido uno de los temas centrales de la última edición del Proyecto Andrógeno, organizada por Johnson & Johnson y celebrada en Madrid. En ella y atendiendo a esta premisa, se han dado cita más de 400 especialistas en las diferentes especialidades que se ocupan del tratamiento del cáncer de próstata: Oncología, Urología, Oncología Radioterápica y Medicina Nuclear. Todos ellos forman parte de una visión compartida sobre el abordaje de la enfermedad.
¿Por qué es tan importante un enfoque multidisciplinar?
El cáncer de próstata es el más frecuente en varones españoles, con una estimación de 32.188 nuevos casos en España en 2025, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Se trata de una enfermedad que en ningún caso es única ni sigue el mismo curso en todos los pacientes. Algunos tumores son localizados y crecen lentamente; otros, en cambio, pueden extenderse rápidamente y requerir tratamientos complejos.
Igualmente, su incidencia varía en función de la edad, raza y antecedentes familiares, de ahí que sea fundamental analizar cada caso desde distintas perspectivas.
Detectar antes, tratar mejor
En este contexto, la detección precoz sigue siendo una de las herramientas más poderosas para conseguir un buen pronóstico en cáncer de próstata. Según el doctor el doctor Daniel Pérez Fentes, urólogo en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela y coordinador nacional del Grupo Uro-Oncológico (GUO) de la Asociación Española de Urología, “el cribado y la precisión diagnóstica ayudan a cambiar radicalmente el pronóstico, especialmente en pacientes jóvenes».
Es aquí donde entran en juego las nuevas herramientas diagnósticas, entre ellas la resonancia magnética multiparamétrica, que ha mejorado notablemente la precisión del diagnóstico, al permitir localizar con mayor exactitud las áreas específicas y reducir la necesidad de biopsias innecesarias.
Asimismo, otras técnicas avanzadas como el PET-PSMA (Antígeno de Membrana Prostática Específica), permite «detectar la estadificación y detección de recaídas, permitiendo un tratamiento más preciso y personalizado», como indica el especialista. Y añade: «con esta técnica podemos detectar la enfermedad metastásica en etapas más precoces y ajustar el tratamiento de manera más eficaz».
Avanzando aún más, incluso la inteligencia artificial está comenzando a cobrar protagonismo, analizando imágenes y ayudando a los médicos a tomar decisiones más informadas.
Nuevas opciones para casos avanzados
En esta edición del Proyecto Andrógeno -un referente ya en cáncer de próstata- también se ha hecho hincapié en los casos más complejos, como el cáncer de próstata hormonosensible metastásico. En estos pacientes, los tratamientos tradicionales se combinan ahora con fármacos más modernos, como los inhibidores del receptor de andrógenos. Estos nuevos enfoques no solo alargan la vida, sino que también mejoran la calidad de esos años ganados.
Más allá del tratamiento médico: cuidar al paciente en su conjunto
El bienestar del paciente va más allá del control del tumor, alcanzando tanto el bienestar físico como el bienestar emocional. Como indica el doctor doctor Alejo Rodríguez-Vida, oncólogo del Hospital del Mar de Barcelona, «la salud mental y los hábitos saludables están en la base del bienestar del paciente oncológico. Un buen manejo psicológico a través de apoyo terapéutico o grupos de ayuda reduce el estrés y mejora la adherencia a los tratamientos. Además, el ejercicio es clave, especialmente en pacientes que reciben terapia hormonal, ya que ayuda a prevenir osteoporosis, sarcopenia y síndrome metabólico”.
Y en relación al aspecto nutricional, añade: “una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables contribuye a reducir la inflamación y mantener un peso adecuado”.
Formación continua para avanzar juntos
Este tipo de encuentros son fundamentales para compartir conocimientos, actualizarse y avanzar en el mismo camino. De hecho, en esta edición se han presentado más de 90 estudios e investigaciones, muchos de ellos centrados en nuevas formas de diagnóstico, uso de tecnología avanzada y mejora de la atención a pacientes mayores.
El mensaje es claro: cuando los profesionales trabajan en equipo, se abren más oportunidades para cada paciente. Y gracias a iniciativas como el Proyecto Andrógeno, el futuro del tratamiento del cáncer de próstata es cada vez más prometedor.