Cómo diferenciar la neumonía de la COVID-19

La neumonía es una enfermedad infecciosa respiratoria que ha ganado protagonismo en los últimos meses de la mano de la COVID-19, aunque se presenta como una afección diferente, pero muy fácil de confundir

Placa torácica neumonía

El 12 de noviembre se celebra el Día Mundial contra la Neumonía con el objetivo, un año más, de sensibilizar y concienciar a la población acerca de este problema de salud pública. Este 2020 ha ganado notoriedad al manifestarse en muchos casos de coronavirus y, por ello, se vuelve fundamental dar a conocer la enfermedad para así poder prevenirla y, sobre todo, diferenciarla.

¿Qué es la neumonía?

La neumonía es una enfermedad infecciosa que afecta al sistema respiratorio, concretamente a los pulmones y alveolos. Se manifiesta a través de numerosos síntomas como tos, expectoración, disnea, fiebre, escalofríos o dolor pleurítico al respirar. Esta patología, según el INE, ocasionó un total de 10.415 muertes en 2018, por lo que es una de las enfermedades que más se vigila de cerca.

La neumonía puede ser causada por bacterias, hongos o virus, siendo la bacteriana la más frecuente, aunque también hay otras variantes como la neumonía aspirativa ocasionada por la inhalación de un alimento. En definitiva, esta enfermedad puede clasificarse en función de la zona a la que afecta, el lugar donde se enferma y el microorganismo que la origine. En cualquier caso, se deberá determinar el tipo que se padece para iniciar el tratamiento adecuado.

Diferencias entre la neumonía y la COVID-19

La COVID-19 es la enfermedad que ha surgido por el patógeno SARS-CoV-2 y que se manifiesta en muchos casos a través de una neumonía, pudiéndose confundir con esta dado que son infecciones respiratorias. Sin embargo, existen diferencias entre las neumonías virales y la COVID-19.

En primer lugar, el tipo de germen que origina cada una de las enfermedades es diferente. En el primer caso, y como ya se ha mencionado, es el SARS-CoV-2, mientras que la neumonía es generada por el virus Influenza A y B o Parainfluenza entre otros. En el caso del tipo de neumonía bacteriano, es originada por el streptococcus pneumoniae.

Por otro lado, los primeros síntomas en el caso del coronavirus son fiebre y tos seca, mientras que en el caso de neumonía se trata de una fiebre alta, tos, dolores de cabeza, faringalgia o mialgia. También es común que la neumonía típica vaya acompañada de una obstrucción nasal y rinorrea leve en la mayoría de los casos.

Atendiendo a los exámenes de laboratorios, en el caso del coronavirus el número de linfocitos suele ser medio bajo. En una neumonía, el número de linfocitos aumenta y la concentración llega a ser bastante elevada.

Una vez realizado los exámenes pertinentes, incluida la radiografía de tórax, las manifestaciones de ambas varían. En el caso de la COVID-19 existe una etapa inicial en la que existe una opacidad pulmonar, que va aumentando a medida que se entra en la etapa progresiva de la enfermedad y que ocasiona dificultad para respirar. Cuando se llega a la etapa avanzada se muestran lesiones difusas y un aumento de la densidad pulmonar, generando dolor torácico.

En el caso de la neumonía, existe una inflamación de los pulmones, y puede manifestarse a través de una fibrosis pulmonar o un edema localizado. Se suele dar un engrosamiento de la pared bronquial y se forman nódulos que afectan al parénquima pulmonar.

En definitiva, a pesar de que la COVID-19 se manifieste mediante una neumonía, se trata de dos enfermedades diferenciadas que es necesario distinguir puesto que los tratamientos y las medidas protocolarias que se deben seguir varían de una a otra. 

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