Día Mundial del Síndrome de las Piernas Inquietas

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Día del Síndrome de las Piernas Inquietas

Hoy, 23 de septiembre es el Día Mundial del Síndrome de las Piernas Inquietas (SPI) o también conocido como la enfermedad de Willis-Ekbom. Se trata de una patología neurológica que provoca molestias en las piernas de las personas cuando están en posición de reposo. Una enfermedad que tarda muchos años en diagnosticarse.

Hablamos de un síndrome más frecuente de lo que mucha gente piensa. En España hay 2 millones de personas que padecen SPI. Afectando entre un 5 y 10% de la población adulta y a un 2-4% en el caso de los niños y adolescentes.

Muchas personas no saben que padecen del Síndrome de las Piernas Inquietas hasta que cumplen una edad más avanzada. Por eso, hasta un 40% de los adultos que son recientemente diagnosticados señalan que sus síntomas se iniciaron en la infancia y tan solo un 10% de los casos están diagnosticados.

Síntomas del Síndrome de las Piernas Inquietas

Las personas que padecen SPI describen los síntomas en sus piernas como hormigueo, quemazón, calambres o dolor durante el reposo. El Síndrome de las Piernas Inquietas acaba provocando que estas personas tengan dificultad para conciliar el sueño o se despierten muchas veces durante la noche.

“El curso de esta enfermedad es fluctuante, con temporadas en que los síntomas son más leves u otras en que son más intensos y empeoran la calidad de vida. Por lo general afecta a las extremidades inferiores, generalmente en las pantorrillas y en los tobillos. En algunos casos las molestias pueden ser intensas e incluso manifestarse durante el día y también pueden involucrar otras partes del cuerpo, como las extremidades superiores o el abdomen. Por lo tanto, es común que algunos pacientes lo confundan con molestias debidas a una mala circulación y, en determinados casos, no es hasta que implica un mal descanso, con insomnio o somnolencia durante el día cuando consultan”, comenta la Dra. Ana Fernández Arcos, Coordinadora del Grupo de Estudio de Trastornos de la Vigilia y Sueño de la Sociedad Española de Neurología.

Se trata de una enfermedad muy incapacitante. Existe una alta prevalencia de síntomas como el dolor intenso, el insomnio, la depresión o la ansiedad entre sus pacientes. No solo provoca una reducción de la calidad de vida, sino que limita a los pacientes en el día a día.

Por otro lado, en el caso de los niños se ha asociado el Síndrome de las Piernas Inquietas con trastornos de ánimo y en concreto con el trastorno del déficit de atención/hiperactividad (TDAH) con los siguientes datos: el 26% de niños con SPI cumplen criterios de TDAH, y el 12-35% de niños con TDAH sufren SPI.

Causas y tipos de SPI

EL SPI puede ser primario o secundario. En el caso del secundario las causas más frecuentes son la carencia de hierro, insuficiencia renal, neuropatías, embarazo, lesiones medulares, ciertos fármacos u otras causas neurológicas como la enfermedad de Huntington, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson, etc.

En cambio, la causa de las formas primaras no está del todo clara, aunque algunos autores estiman que el SPI primario es hereditario hasta en un 50-92% de los casos.

“Ante un paciente con SPI secundario deberemos tratar la causa en la medida de lo posible retirando posibles fármacos implicados y aportando suplementos de hierro en los casos en los que haya un déficit. Mientras que en pacientes con SPI primario, podemos ofrecer tratamientos sintomáticos.” explica la Dra. Ana Fernández Arcos.

Esta patología suele ser más frecuente en las mujeres que en los hombres, siendo la relación de 2 mujeres por cada 1 hombre. Está diferencia empieza a hacerse notar sobre todo en edades más avanzadas, cuando empiezan a llegar a la adolescencia.

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